Cartas Liberadas: los primeros testimonios
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Si aún no conoces las Cartas Liberadas, te invito a leer primero la historia de cómo nacieron. Aquí continúo compartiendo los primeros movimientos —los primeros viajes reales de estas cartas a manos de personas que las han acogido con el corazón abierto.
El primer viaje: de Sant Just Desvern a Aluenda
El primer destino me llegó al alma. Las primeras 200 cartas viajaron con Jayani A. Molina hasta La Casa Toya, en Aluenda (Zaragoza) —un lugar que guarda para mí recuerdos de transformación profunda. El mensaje de Conchita al abrir la caja me emocionó tanto que decidí compartirlo.
El segundo viaje: de mis manos a unas manos que cuidan y curan
El segundo movimiento llegó más cerca de casa, y con un giro precioso: las cartas como regalo de cierre de sesión. Mi sobrina Alba, osteopáta y terapeuta manual en Barcelona y Sitges, las integró en su práctica de una forma que no habría imaginado. Así de vivo está este movimiento.
¿Te gustaría ser parte del movimiento?
¿Te ha llegado alguna vez un regalo inesperado justo cuando lo necesitabas? Las Cartas Liberadas siguen buscando su camino.
Si quieres contribuir a que sigan encontrándolo, dímelo y te hago llegar unas cuantas. 🌿
Y si alguna vez una Carta Liberada llega hasta ti, me encantará conocer su historia.