Sobre mí
Sobre mí
Hola, soy Carme Tena.
Psicóloga, coach, fotógrafa de la naturaleza y creadora de las Cartas de la Sabiduría de la Naturaleza.
Desde hace más de 35 años acompaño a personas y organizaciones en procesos de transformación y, desde hace toda una vida, la naturaleza me acompaña a mí como maestra, inspiración y fuente de asombro.
Siempre me ha fascinado aquello que está esperando ser revelado: la belleza, la sabiduría y los recursos que ya habitan en las personas y que, muchas veces, permanecen ocultos hasta que encuentran un espacio donde poder expresarse.
La naturaleza como maestra
Desde que tengo memoria me recuerdo con una cámara en la mano.
La fotografía de naturaleza, y especialmente la fotografía macro, me ha acompañado toda la vida. Capturar esos detalles invisibles a simple vista —el brillo de una gota de agua, la textura de una piedra, el interior de una flor o la delicadeza de un insecto— siempre me ha producido una profunda sensación de asombro y conexión.
Durante años fui reuniendo estas imágenes.
Creo profundamente que la naturaleza no solo nos rodea; también nos refleja, nos habla y, si aprendemos a escucharla, puede convertirse en una gran maestra de nuestro propio proceso de vida.
Las cartas nacen también de una invitación a recuperar la capacidad de asombrarnos; a detenernos y descubrir que una piedra, una hoja, una flor o el reflejo de la luz sobre el agua pueden hablarnos de nosotros mismos.
Y fue precisamente al contemplar estas fotografías cuando empecé a descubrir que cada una de ellas me evocaba una experiencia humana. Aparecía una frase, una pregunta, una reflexión.
Así nacieron los que llamé fototextos.
Con el tiempo llegué a crear más de 540 fototextos, pequeñas ventanas que invitaban a mirar la vida desde otro lugar.
El nacimiento de las Cartas de la Sabiduría de la Naturaleza
Durante el confinamiento empecé a compartir estos fototextos en grupos y sesiones online.
Lo que ocurría era sorprendente. Cuando una persona elegía una imagen de forma intuitiva, casi siempre encontraba en ella un sentido profundo para el momento que estaba viviendo.
Lo comprobé tantas veces que sentí que era importante materializar este proyecto.
Así comenzó la selección de las 83 imágenes que formarían la primera edición de las Cartas de la Sabiduría de la Naturaleza.
Después llegaron los textos que acompañan cada carta: reflexiones, preguntas y distinciones nacidas de mi experiencia como psicóloga y coach, orientadas a abrir espacios de conciencia, autoconocimiento y exploración personal.
Sin embargo, nunca he sentido que las cartas estén aquí para dar respuestas.
Creo que las cartas tienen la capacidad de crear un espacio de encuentro donde cada persona puede escuchar algo de sí misma que quizá estaba esperando ser reconocido.
La información que emerge en la experiencia con las cartas no proviene únicamente de la imagen, de la frase o del librito que las acompaña. Muchas veces surge de dentro de la propia persona, gracias a la interacción, a la conversación y al intercambio que se produce con la carta elegida.
Más que ofrecer respuestas, las cartas abren una conversación.
Una conversación con la naturaleza, con lo sutil y, sobre todo, con uno mismo.
Mi hijo me ayudó a hacerlo posible y, en diciembre de 2024, las cartas llegaron al mundo.
¿Para quién son estas cartas?
Para personas de todas las edades que se sienten abiertas a conversar con lo sutil, con lo intangible y con la naturaleza.
Para quienes sienten curiosidad por detenerse, escuchar algo de sí mismas y dejarse sorprender por nuevas comprensiones.
Las cartas están siendo utilizadas por psicólogos, coaches, terapeutas, profesores de yoga, formadores, consultores y profesionales de recursos humanos para abrir conversaciones y facilitar procesos de reflexión y transformación.
Y también por personas que simplemente desean tener en casa un pequeño ritual de conexión consigo mismas.
Me emociona especialmente compartirlas con personas mayores. Recuerdo a una mujer de 85 años que acababa de ser operada de la cadera. Le llevé las cartas al hospital como regalo y pasó los días de recuperación saboreando cada imagen y cada texto.
Historias como esta me recuerdan que estas cartas tienen la capacidad de acompañarnos en cualquier momento de la vida.
Un mismo hilo conductor
Las Cartas de la Sabiduría de la Naturaleza forman parte de un universo creativo y profesional más amplio.
En 2018 creé un juego de cartas para acompañar el proceso de salida de los juegos y roles del Triángulo Dramático de Karpman: un material compuesto por 14 mazos que facilita un recorrido de toma de conciencia y transformación hacia relaciones más libres, saludables y autónomas.
También ocupan un lugar muy importante en mi vida las Maracas del Alma y las Joyas Sonoras, un proyecto artístico que comparto con mi compañera Jayani y en el que la creación, el símbolo y la belleza tienen un papel esencial.
A primera vista podría parecer que estas actividades no guardan relación entre sí. Sin embargo, para mí todas nacen de una misma intención.
En el proceso de crear una maraca acompañamos el develar de una imagen que emerge de la materia. Y siento que esto es profundamente similar a un proceso de acompañamiento psicológico o de coaching: ayudar a revelar algo valioso que ya estaba ahí.
Mi camino profesional
Me licencié en Psicología por la Universitat de Barcelona en 1985 y llevo colegiada en el Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya (COPC) desde entonces. Con el tiempo fui ampliando y profundizando mi formación: me certifiqué en Coaching Ontológico por The Newfield Network de Chile en 2005, obtuve la acreditación PCC de la International Coaching Federation (ICF) en 2012 y ese mismo año completé el Máster Ejecutivo en Coaching Organizacional en EADA. También me he formado en métodos como el Alba Emoting, el Coaching Corporal-Emocional, el Análisis Transaccional, el Coaching Transpersonal y, más recientemente, en Lectura Kinesiológica de Campo. Cada una de estas formaciones ha ido enriqueciendo y ampliando mi manera de acompañar.
Lo que da sentido a todo
Acompañar, para mí, es un acto de develar.
Develar la belleza que ya existe.
Develar la sabiduría que ya habita en cada persona.
Develar aquello que está esperando ser reconocido.
En el fondo, todo mi trabajo —ya sea a través de las cartas, de las maracas o del acompañamiento terapéutico— nace de un mismo deseo: crear espacios y experiencias que permitan a las personas encontrarse con aquello que ya habita en ellas y que, quizá, estaba esperando una oportunidad para ser visto, escuchado y reconocido.
Si algo de todo esto resuena contigo, te doy la bienvenida.
🌿 Las cartas te esperan.