Las Cartas Liberadas: cuando un regalo encuentra su camino
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A veces los proyectos toman un rumbo inesperado.
Hace unas semanas me propuse un reto personal: recuperar la confianza en mi capacidad de emprender desde el corazón, y en la creatividad como motor de vida. Necesitaba volver a ponerme en movimiento.
Entonces recordé algo.
En casa guardaba un pequeño tesoro: algunas cartas que, cuando salió la primera edición de las Cartas de la Sabiduría de la Naturaleza a finales del 2024, por un pequeño desajuste en el corte de los bordes, habían quedado fuera de los juegos que puse a la venta.
Durante más de un año esas cartas quedaron guardadas en una caja en casa. Algunas las fui regalando en presentaciones, talleres y otros encuentros. Pero seguía teniendo cientos de cartas "imperfectas". Cartas que no podían venderse. Y, sin embargo, seguían teniendo intacta su belleza y su mensaje.
Y me pregunté: ¿y si las liberara? ¿Y si, en lugar de quedarse guardadas en una caja, las dejara viajar? ¿Y si pudieran llegar a personas que las necesitasen precisamente ahora? ¿Y si, en lugar de un problema, fueran una oportunidad?
Así nació la idea de las "Cartas Liberadas"
A partir de esta última pregunta nació Cartas Liberadas: un pequeño movimiento muy artesanal, en el que estoy repartiendo, de momento, las primeras 500 de estas cartas "imperfectas". Pequeños regalos anónimos que están empezando a aparecer en buzones, comercios, espacios culturales, centros de bienestar, empresas y lugares de encuentro de Barcelona y alrededores. Y, además, ¡algunas de ellas ya están viajando más allá de las fronteras de Catalunya!
Cada carta lleva una banda con un mensaje que cuenta esta historia. Un código QR que enlaza a una pequeña web pensada solo para quien la encuentra. Un número de carta liberada escrito a mano. Y una invitación: parar unos minutos, mirar una imagen y dejarse sorprender por la pregunta que la naturaleza tiene hoy para quien la recibe.
No sé dónde terminarán llegando. Tal vez a la casa de un vecino cualquiera. Tal vez a una escuela. Tal vez a alguien que, precisamente ese día, necesitaba encontrar un pequeño rayo de sentido.
Porque las cartas, en realidad, nunca me han pertenecido del todo. Siempre he sentido que quieren viajar. Y ahora ha llegado su momento.
¿Por qué te cuento esto si, probablemente, tú no vas a recibir una?
Porque este movimiento nace del mismo lugar que las cartas que ya conoces, y quiero que sepas que este proyecto sigue vivo, buscando formas nuevas de llegar a la gente — no solo a través de esta web, sino también saliendo a la calle, de forma orgánica y un poco sorpresiva.
Si ya tienes tu mazo, esto es una señal de que sigo aquí, creando. Y si estás pensando en tenerlo por primera vez, quizá te ayude a entender algo importante: estas cartas nacieron para generar encuentros, se llame como se llame el camino por el que lleguen a alguien.
Lo que sigue
En las próximas semanas iré compartiendo en redes cómo avanza el reparto: dónde van apareciendo las cartas, qué historias me llegan de quienes las encuentran, y cómo un pequeño "error" de corte en la imprenta se está convirtiendo en algo con vida propia.
Si te apetece seguir el proceso de cerca, puedes hacerlo en mis redes (@carmeten, @cartas_sabiduria_naturaleza) o suscribiéndote a las novedades —Reflexiones y Noticias— de esta web, en el recuadro de suscripción que encontrarás al final de esta página.
🌿 Si sientes que hay un lugar, una persona o una comunidad donde una Carta Liberada debería llegar, escríbeme. Quizá entre todos podamos seguir sembrando pequeñas semillas de presencia, belleza y sabiduría.
Y si ya tienes tu mazo de Cartas de la Sabiduría de la Naturaleza — o estás pensando en tenerlo — gracias por ser parte de este camino, aunque nunca te cruces con una Carta Liberada.
Hay cosas que parecen imperfectas y, sin embargo, siguen siendo profundamente valiosas... lo mismo sucede con las personas. 🌿